Investigadores del Worcester Polytechnic Institute (WPI) han presentado un material de construcción innovador que no solo reduce las emisiones de dióxido de carbono, sino que lo absorbe activamente. Este avance podría suponer un paso significativo en el desarrollo de la construcción sostenible y en la reducción del impacto negativo de la industria de la construcción en el clima.

Este tipo de soluciones tecnológicas también son relevantes para la industria de la construcción en Ucrania, donde las cuestiones de ecología y salud pública merecen gran atención y cuidado. Entonces, ¿en qué consiste esta novedad?
Tecnología única que transforma el CO2 en material de construcción
Bajo la dirección del profesor Nima Rahbar se desarrolló una nueva sustancia estructural: el Material Estructural Enzimático (ESM).
A diferencia del hormigón tradicional, que requiere altas temperaturas y largos tiempos de fraguado, el ESM se produce con bajo consumo energético mediante procesos biológicos.
La base del material es una enzima que convierte el dióxido de carbono en partículas minerales sólidas. Estas partículas luego se unen entre sí y se endurecen en condiciones suaves, permitiendo obtener elementos estructurales resistentes en apenas unas horas.
Así se logra una tecnología de producción no solo rápida, sino también ecológicamente ventajosa.
Ventajas medioambientales y prácticas del ESM
«El hormigón es el material de construcción más común del mundo, y su producción es responsable de aproximadamente el 8% de las emisiones globales de CO2«,
— subraya el profesor Rahbar y añade:
«Nuestro material no solo reduce las emisiones, sino que absorbe carbono. La producción de un metro cúbico de ESM consume más de 6 kilogramos de dióxido de carbono, mientras que el hormigón tradicional emite alrededor de 330 kilogramos».
El fraguado rápido, la resistencia ajustable y la capacidad de autorreparación hacen que el ESM sea prometedor para su uso en la construcción de techos, muros y estructuras modulares. Gracias a su reparabilidad, se reducen los costes de mantenimiento de edificios y se minimizan los residuos de construcción.
Impacto en el sector y perspectivas de aplicación
Si aumenta la proporción de materiales con carbono negativo como el ESM en la construcción mundial, el efecto para la ecología podría ser colosal. El material es ideal para proyectos de vivienda asequible, construcción resiliente al clima y recuperación rápida tras desastres naturales, gracias a su ligereza y velocidad de producción.
Además, la producción de ESM se basa en componentes biológicos renovables y requiere un consumo energético mínimo, lo que se alinea con los objetivos mundiales de neutralidad de carbono y producción circular. Para más detalles, se puede consultar la publicación científica: https://doi.org/10.1016/j.matt.2025.102564.
