¿Cómo puede la industria siderúrgica ucraniana, devastada por la guerra, no solo recuperarse sino convertirse en líder mundial en la producción de «acero verde»? El director general de Metinvest, Yuriy Ryzhenkov, respondió a esta pregunta en una entrevista con CBS News en el Foro Económico Mundial de Davos, presentando una estrategia que ya se está probando en Europa.
El acero como nueva tendencia sostenible
En la conciencia pública, el acero a menudo se asocia con una producción «sucio», pero podría convertirse en un material clave para un futuro verde. El director general de Metinvest, Yuriy Ryzhenkov, declaró esto en Davos.
«El acero es el material más reciclable: se puede reciclar al 100% y usar una y otra vez. Combinado con una producción baja en carbono, puede convertirse en un material verdaderamente sostenible», enfatizó Ryzhenkov.
Según su estimación, las reservas globales de mineral de hierro, incluidas las ucranianas, brindan a la industria una perspectiva de más de 100 años. Y la transición al acero bajo en carbono y neutro en carbono no es un capricho ecológico, sino un camino directo a nuevos mercados y aplicaciones que se alinean con las tendencias globales de la UE.
Para empresas españolas y latinoamericanas con intereses en Europa, la estrategia de Metinvest demuestra cómo las industrias tradicionales pueden transformarse para acceder a financiación y mercados verdes de la UE, ofreciendo un modelo de cooperación potencial en proyectos de reconstrucción.
Un prototipo italiano para el renacimiento ucraniano
El principal desafío para la empresa ahora es la imposibilidad de realizar inversiones a gran escala en Ucrania debido a la guerra. Pero este desafío se está convirtiendo en una oportunidad estratégica. Metinvest está construyendo un modelo para el futuro en el extranjero.

Según la empresa, el proyecto clave es Metinvest Adria en Piombino, Italia. Esta planta, que debe convertirse en una de las más modernas de Europa, es precisamente ese prototipo.
«Planeamos usar este proyecto piloto como prototipo para la restauración y modernización de nuestras capacidades ucranianas después de la guerra», señaló Ryzhenkov.
Así, el sitio europeo se convierte en un campo de pruebas y un modelo para la transformación de posguerra de toda la industria siderúrgica ucraniana.
Sobrevivir para reconstruir: cómo se mantiene la empresa en condiciones de guerra
Ryzhenkov reconoció abiertamente la magnitud de las pérdidas: las dos plantas más grandes en Mariupol fueron completamente destruidas, y la empresa perdió casi la mitad de su negocio. La respuesta fue una reestructuración completa de la logística, la adaptación de las cadenas de suministro y un enfoque en la seguridad del personal.
Pero una contribución aún más significativa ha sido a la defensa. El director de Metinvest detalló el papel del accionista Rinat Akhmetov y el «Frente de Acero» que creó.
«Probablemente somos el mayor donante de las Fuerzas Armadas. En los últimos cuatro años, en apoyo del pueblo y el ejército ucraniano, Metinvest ha transferido más de 200 millones de dólares, y la mitad de esta suma se destina a las necesidades de las Fuerzas de Defensa», señaló Ryzhenkov.
La empresa produce hospitales subterráneos de acero, pantallas protectoras y placas para chalecos antibalas para el ejército. Esto, según el director general, no solo es un apoyo sustancial, sino también un poderoso factor motivacional para el equipo.
Inversión en personas: preparación del personal para el futuro
En paralelo con las tareas de defensa, Metinvest ya está preparando la base para el salto de posguerra. Desde 2022, opera la primera universidad privada de minería y metalurgia de Ucrania, «Metinvest Polytechnic», que ofrece decenas de programas educativos, desde licenciatura hasta doctorado.

Esta es una inversión directa en una reserva de personal que materializará el modelo de «acero verde» en una Ucrania reconstruida.
Conclusión: la estrategia es clara, a pesar de todos los riesgos
La posición de Metinvest, expresada en la principal plataforma empresarial mundial, es clara y estratégicamente sólida: incluso en condiciones de guerra, la empresa no solo sobrevive, sino que forma una visión del futuro. Un futuro en el que el acero ucraniano, producido con las tecnologías más modernas y ecológicas, volverá a ser una marca global competitiva, y su producción, un motor de recuperación económica.
Este mensaje es especialmente importante para socios e inversores extranjeros que, en Davos, evalúan no solo los riesgos actuales sino también las perspectivas a largo plazo de cooperación con Ucrania. Por ejemplo, el ministro de Activos Estatales de Polonia, Wojciech Balczun, al intervenir en el foro, señaló el interés de su país y sus empresas en participar en la reconstrucción de nuestra república, estimando el volumen total de inversiones necesarias en 506 mil millones de euros para el período hasta 2034.
