El mercado mundial de metales preciosos está conmocionado: el precio spot del oro superó hoy la crucial barrera psicológica de 4.800 dólares por onza troy, alcanzando un máximo histórico absoluto de 4.843,67 dólares (unos 4.400 euros*). Las cotizaciones se mantienen en una altura sin precedentes, alrededor de 4.821,26 dólares. Para los inversores españoles y latinoamericanos, este repunte refuerza la necesidad de considerar el oro como cobertura ante la inestabilidad geopolítica y la volatilidad del dólar.

Los analistas vinculan directamente el crecimiento explosivo con la crisis geopolítica en torno a Groenlandia y la huida de inversores del dólar. Los detalles, en el siguiente reportaje.
Cifras récord: lo que muestran las operaciones
El actual repunte es una continuación de una fuerte tendencia, iniciada a finales de diciembre de 2025. En aquel entonces, el oro mostró su mejor dinámica anual en cuatro décadas. Ayer, 20 de enero, se tomó el nivel de 4.700 dólares, y hoy, como informa Reuters, se ha superado también el siguiente hito clave. Los futuros de oro con entrega en febrero también actualizaron su récord, operándose a 4.813,50 dólares.
Causa principal: «Pérdida de confianza en EE.UU.»
Los expertos no dudan sobre el principal impulsor del rally. Kyle Rodda, analista senior de mercados en Capital.com, ofrece un comentario exhaustivo:
“Es una pérdida de confianza en EE.UU., provocada por los pasos del presidente estadounidense Donald Trump para imponer aranceles contra Europa y el aumento de la presión en un intento de apoderarse de Groenlandia. El aumento del precio del oro refleja el temor a una tensión geopolítica global”.
Según Rodda, los inversores se están deshaciendo masivamente de activos en dólares, principalmente de bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo, y trasladan capitales al activo defensivo clásico: el oro. El consiguiente debilitamiento del dólar crea un efecto adicional: para los compradores de otros países que convierten su moneda a dólares, el oro se vuelve relativamente más barato, lo que estimula una demanda adicional.
¿Qué pasa con otros metales y qué significa para el mercado iberoamericano?
A la sombra del oro, otros metales preciosos muestran una corrección tras sus recientes subidas. La plata bajó un 1% a 93,59 dólares la onza, el platino cayó un 0,7% a 2.445,96 dólares y el paladio retrocedió un 0,5% a 1.857,19 dólares.
Para el inversor o empresa en España y Latinoamérica, la situación envía varias señales:
- En primer lugar, es un claro indicador de que el capital mundial evalúa los riesgos geopolíticos actuales como extremadamente altos.
- En segundo lugar, subraya la importancia de incluir activos refugio, como el oro, para proteger el patrimonio ante la devaluación potencial de las divisas.
- En tercer lugar, es un recordatorio de la importancia crítica de diversificar la cartera de inversiones en tiempos inestables.
Cuando incluso el dólar estadounidense pierde confianza, la cuestión de incluir activos defensivos, ya sea oro físico o instrumentos vinculados a él, pasa a un primer plano.
¿Qué viene después?
Mientras la administración Trump continúe con su línea de política exterior dura y los mercados evalúen las consecuencias de las guerras comerciales y las disputas territoriales, el oro, al parecer, seguirá en el foco de atención de los inversores.
El próximo objetivo simbólico de los “toros” en el mercado bien podría ser el nivel de 5.000 dólares (unos 4.550 euros) por onza, algo que hasta hace poco parecía fantástico. En los próximos días, serán clave cualquier noticia sobre las negociaciones entre EE.UU. y la UE respecto a Groenlandia y los aranceles.
*Tipo de cambio al 21.01.2026: ~1 USD ≈ 0,915 EUR. El cálculo del precio por onza es aproximado.
