Kiev, 12 de octubre de 2017. Las empresas ucranianas mantienen un optimismo cauteloso al planificar su actividad para el próximo año. Según la encuesta trimestral del Banco Nacional de Ucrania (NBU), los ejecutivos de las compañías esperan que la inflación se mantenga en el 10%, pero a la vez pronostican un repunte de la actividad empresarial y un aumento de los volúmenes de producción. Las expectativas sobre la entrada de inversión extranjera crecen por segundo trimestre consecutivo.
Inflación y tipo de cambio: estabilidad, pero no exenta de riesgos
La encuesta, cuyos resultados se publican en la web del NBU, muestra que las expectativas inflacionarias de las empresas se mantienen estables. Las empresas pronostican un aumento de los precios al consumo en los próximos 12 meses del 10%, prácticamente sin cambios respecto a la estimación del segundo trimestre (9,9%). Además, la proporción de directivos que esperan que la inflación no supere el 9% o disminuya es del 40,1%.

El principal factor del aumento de precios, según el 73,1% de los encuestados, sigue siendo el incremento de los costes de producción. Al mismo tiempo, se han atenuado algo los sentimientos de pánico respecto al tipo de cambio de la grivna. La proporción de empresarios que esperan que el tipo de cambio del dólar no supere las 27 grivnas en los próximos 12 meses aumentó del 14,8% al 21,1%.
Actividad empresarial: crecimiento firme de las expectativas
Las previsiones más alentadoras son las relativas a la actividad empresarial general. El índice de expectativas de actividad empresarial, calculado por el NBU, aumentó en el tercer trimestre hasta el 117,4% (frente al 114,3% del trimestre anterior). Este es ya el tercer trimestre consecutivo de aumento del optimismo. Los representantes de todos los sectores, excepto la construcción, esperan una reactivación económica en 2018.
- Líderes en optimismo: industria manufacturera (127,1%), transporte y comunicaciones (122,9%), comercio (120,2%).
- Líderes regionales: Las expectativas más altas son las de las empresas de las regiones de Leópolis (144,3%) y Vínnitsa (131,1%).
Las empresas también pronostican una aceleración de la tasa de crecimiento del volumen de producción de bienes y servicios en los próximos 12 meses —hasta el 17,5%—. Son especialmente optimistas las empresas de los sectores de suministro de energía y agua y el comercio. Como señala RBC-Ucrania, la mejora de las previsiones se basa en las expectativas de aumento del gasto en inversión, ampliación de plantilla y el mantenimiento de planes ambiciosos de volúmenes de ventas.
Los principales factores que frenan el crecimiento de la producción, según las empresas, siguen siendo los precios excesivamente altos de la energía (44,9%) y las materias primas (43,4%).
Inversiones y finanzas: confianza cautelosa
Un indicador importante es el crecimiento de las expectativas de entrada de inversión extranjera. El saldo de respuestas en este indicador (diferencia entre la proporción de optimistas y pesimistas) aumentó al 18,1%, frente al 10,3% del segundo trimestre. Este es el segundo trimestre consecutivo de crecimiento firme.
Los ejecutivos también valoran positivamente la situación actual de sus empresas: el saldo de respuestas alcanzó el 7,2%, el máximo de los últimos cinco trimestres. Las empresas del sector agropecuario, el comercio y la industria manufacturera se consideran las más exitosas.
Al mismo tiempo, la demanda de fondos prestados ha disminuido ligeramente, y la proporción de empresas que planean solicitar créditos bancarios se ha mantenido estable (alrededor del 38,5%). Entre ellas, el 81,5% pretende obtener financiación en moneda nacional, lo que indica una creciente confianza en la grivna.
Contexto: recuperación económica en 2017
Las expectativas optimistas de las empresas se ven respaldadas por las tendencias macroeconómicas actuales. Según estimaciones del Ministerio de Desarrollo Económico y Comercio, el crecimiento del índice compuesto de producción (PIB) en Ucrania en enero-junio de 2017 fue del 2,2%. Al mismo tiempo, como se informó anteriormente, la población y las empresas están aumentando los depósitos en grivnas, y los bancos están ampliando sus carteras de crédito en moneda nacional, lo que indica un fortalecimiento de la estabilidad financiera.
Para los inversores internacionales, esta creciente confianza empresarial en la economía doméstica es un indicador positivo sobre la dirección del mercado ucraniano.
Análisis: ¿qué hay detrás de las cifras?
Los resultados de la encuesta del NBU pintan un panorama de periodo de transición:
- Estabilización del entorno macro: Las expectativas de inflación y tipo de cambio, aunque se mantienen en un nivel alto, ya no muestran pánico. Las empresas aprenden a planificar en condiciones de previsibilidad.
- Motor interno de crecimiento: El optimismo respecto a la actividad empresarial y la producción no se basa en choques externos, sino en la evaluación de sus propios planes de inversión y expansión.
- Desigualdad regional: La demanda de crecimiento es más fuerte en las regiones occidentales y centrales (Leópolis, Vínnitsa), lo que indica diferentes velocidades de adaptación de las empresas en distintas partes del país.
- Persisten los problemas estructurales: El alto coste de la energía y las materias primas sigue siendo la principal barrera para la competitividad de los productos ucranianos.
Estos son solo los trazos principales, pero demuestran el estado general de la situación, señalan analistas y expertos.
Las empresas se preparan para crecer, pero esperan apoyo
La encuesta del NBU muestra claramente: el empresariado ucraniano, tras sobrevivir a los años más duros de la crisis, está pasando gradualmente de una estrategia de supervivencia a una de desarrollo. Los ejecutivos confían en la posibilidad de aumentar los volúmenes de producción, las inversiones y la actividad empresarial en 2018. Este optimismo, sin embargo, es cauteloso y depende de dos condiciones clave.
En primer lugar, de la capacidad del Estado y del Banco Nacional para garantizar una mayor estabilidad macroeconómica: controlar la inflación y mantener la previsibilidad de la política cambiaria. En segundo lugar, de los avances en la solución de problemas estructurales, el principal de los cuales son los precios inaceptablemente altos de la energía para la industria. Si se cumplen estas condiciones, el cauteloso optimismo de las empresas tiene todas las posibilidades de convertirse en un crecimiento económico real el próximo año.
