01 de julio de 2026 – El Banco Nacional de Ucrania publicó hoy los resultados de su encuesta mensual a empresas. La principal noticia: por cuarta vez consecutiva, los empresarios valoran positivamente su actividad. Con salvedades, considerando todos los riesgos, pero en general – se mantienen e incluso muestran un optimismo moderado.
Para los inversores internacionales y observadores económicos, esta encuesta es un indicador clave de cómo el sector privado ucraniano está resistiendo la guerra. El hecho de que las empresas sigan siendo optimistas por cuarto mes consecutivo envía una fuerte señal a los mercados globales.
Según datos del Banco Nacional, el Índice de Expectativas de Actividad Empresarial (IEAE) en junio se situó en 50,4. Esto es ligeramente inferior a la lectura de mayo (52,1), pero se mantiene por encima de la marca neutral de 50 puntos. En comparación con el mismo periodo del año pasado – en junio de 2025 fue exactamente 50,0.
No es una cifra heroica, ciertamente, pero en condiciones donde la economía lucha tanto como el ejército, esto ya es una victoria. Las empresas han aprendido a respirar en un aire enrarecido.
¿Qué está impulsando la confianza empresarial?
El optimismo empresarial, sorprendentemente, tiene razones muy tangibles. La lista parece casi una lista de deseos para una vida normal:
- estabilización del sector energético – los apagones persisten, pero el sistema aguanta y las empresas se han adaptado a operar en estas condiciones;
- caída de los precios del combustible – lenta pero constante, aliviando la logística y reduciendo los costes operativos;
- demanda de consumo sostenida – la gente sigue comprando a pesar de los tiempos difíciles;
- apoyo financiero externo – los fondos llegan a la economía real.
En resumen, las empresas viven no de promesas, sino de mejoras concretas. Pequeñas, locales, pero reales.
Pero hay una mosca en el ungüento
Las empresas siguen quejándose de la destrucción de capacidades productivas y de infraestructura logística. Los costes laborales aumentan – hay una escasez crítica de trabajadores cualificados, y los empleados dictan condiciones. Mientras tanto, las expectativas de inflación y tipo de cambio han comenzado a repuntar ligeramente – una señal que el NBU debe vigilar de cerca.
Así que, por un lado – un rayo de esperanza. Por el otro – la pesada carga de los problemas que arrastran las cosas hacia abajo. Equilibrar entre ambos se está convirtiendo en el verdadero arte de la gestión ucraniana.
Construcción – los héroes de nuestro tiempo
La lectura más alta entre todos los sectores provino de la construcción – 54,5. Este es el cuarto mes consecutivo que lideran el grupo. Las condiciones climáticas favorables, la financiación gubernamental para reparaciones de carreteras y la reconstrucción de infraestructuras son factores que contribuyen.
Las empresas constructoras, a diferencia de muchas otras, miran al futuro con confianza, esperando más pedidos, más compras de materiales e incluso contratando nuevo personal.
Industria – caminando sobre la cuerda floja
La industria registró exactamente 50,0 – el nivel neutral. Ni crecimiento ni declive. La producción se mantiene en los niveles del mes pasado, pero sin una expansión significativa. La señal preocupante: los industriales esperan una disminución de los nuevos pedidos de exportación.
Aquí se juega una maraña de cuestiones: logística, bloqueos fronterizos, condiciones económicas externas, tipos de cambio. Los industriales son los pesimistas más cautelosos en esta encuesta.
El comercio se recupera
El mes pasado, el comercio cayó en terreno ligeramente negativo (49,6), pero en junio se recuperó hasta 50,6. La caída de los precios de los combustibles, la amplia oferta de bienes y la demanda sostenida son los tres pilares que sostienen este sector.
Las empresas comerciales son más optimistas sobre la facturación que hace un mes e incluso planean aumentar las compras de bienes para su reventa.
Servicios – lento pero seguro
El sector servicios ha mantenido ahora el optimismo durante cuatro meses consecutivos, con un índice de 50,2. El rendimiento estable de la red energética, la logística optimizada y la caída de los precios de los combustibles contribuyen a que las empresas se sientan más seguras que el año pasado.
A modo de comparación, en junio de 2025, el índice del sector servicios fue de 48,3 – por debajo del nivel neutral. En un año, han ganado casi dos puntos. Puede que no parezca mucho, pero la tendencia es alentadora.
Mercado laboral – el mayor dolor de cabeza
Este es quizás el punto más preocupante. El único sector con expectativas de contratación positivas es la construcción. Todas las demás industrias planean reducir personal. La industria es la peor parada – la escasez de habilidades allí es particularmente aguda.
Paradoja: las empresas quieren crecer pero no encuentran personal. Esto no es solo un problema salarial. Tiene que ver con la movilización, la migración y la brecha demográfica. Las soluciones tendrán que llegar después de la guerra, pero debemos empezar a pensar ahora.
¿Quién participó?
La encuesta de junio, realizada del 3 al 22 de junio, cubrió 587 empresas. Desglose por sector:
- 45,1% – industria;
- 25,9% – servicios;
- 23,0% – comercio;
- 6,0% – construcción.
Por tamaño: 32% grandes, 29% medianas, 39% pequeñas. Alrededor de un tercio de las empresas son tanto exportadoras como importadoras, otro 9,5% solo exporta, el 17,5% solo importa, y casi el 40% no tiene ninguna actividad económica exterior.
¿Qué significa todo esto?
La conclusión final: las empresas se están adaptando. A pesar de la guerra, la destrucción, la escasez de mano de obra y los riesgos cambiarios, las empresas siguen operando e incluso mirando al futuro con moderado optimismo.
La construcción se está convirtiendo en el motor de la recuperación. La industria mantiene la línea en neutral. El comercio y los servicios se están recuperando lentamente.
El principal desafío es el personal. Esto no se puede resolver solo con aumentos salariales. Se necesita una política estatal sistémica: educación profesional, reciclaje, apoyo demográfico.
Pero el hecho es que las empresas ucranianas están sobreviviendo e incluso creciendo en condiciones que habrían obligado a muchas empresas europeas a cerrar hace tiempo. Esa es la conclusión clave de la encuesta de junio del NBU.

Los resultados de la próxima encuesta (para julio de 2026) se publicarán el primer día hábil de agosto. Veremos si algo cambia.
Los resultados de las encuestas reflejan solo las opiniones de los encuestados – directivos de empresas – no las evaluaciones del Banco Nacional de Ucrania. Los resultados completos de la encuesta están disponibles en la sección «Encuestas mensuales de negocios» en el sitio oficial del NBU.
