La Comisión Electoral Central (CEC) ha anunciado los resultados preliminares de la segunda vuelta tras procesar el 100% de los actas electrónicas. Víktor Yushchenko obtuvo el 51,99% de los votos (15,1 millones), frente al 44,19% de Víktor Yanukóvich (12,85 millones). La diferencia es de 7,8 puntos porcentuales. Mientras la CEC espera los originales en papel de las actas, el Consejo Municipal de Kiev ya ha felicitado a Yushchenko por su «contundente victoria».
El largo y tenso maratón electoral parece llegar a su fin. El silencio de ayer en la CEC dio paso hoy a las cifras oficiales. Según informa el corresponsal de la publicación Liga.net, los datos se basan en el 100% de las actas electrónicas, lo que, según el presidente de la CEC, Yaroslav Davydóvich, ocurre por primera vez.
«Los resultados de las elecciones presidenciales ya no pueden cambiar sustancialmente»,
declaró el presidente de la CEC, Yaroslav Davydóvich, en una conferencia de prensa.
Matices técnicos: ¿Por qué los resultados aún no son definitivos?
Davydóvich explicó que las cifras anunciadas no son del todo exactas al basarse en el sistema electrónico. El veredicto final se emitirá tras procesar los originales en papel de las actas con los «sellos húmedos» de las comisiones de distrito. A la CEC ya han llegado alrededor de 170 de los 225 protocolos necesarios de las comisiones territoriales.

El jefe de la CEC admite «desviaciones menores» en los resultados finales, pero subraya que no tendrán un impacto sustancial en el resultado. También informó de que no ha recibido información sobre la anulación de los resultados de la votación por parte de ningún tribunal.
Reacción política: Kiev reconoce la victoria
Mientras la CEC completa los procedimientos burocráticos, el proceso político ha ido más allá. El alcalde de Kiev, Oleksandr Omelchenko, por encargo del consejo municipal de la capital, felicitó a Víktor Yushchenko por una «victoria difícil pero contundente». «Hoy la comunidad internacional admira el amor por la libertad de nuestro pueblo, su capacidad para defender democráticamente su libertad de elección», se lee en la felicitación, que alude claramente a los eventos de las últimas semanas. En el mensaje también se expresa la esperanza de «construir un estado verdaderamente independiente y democrático».
¿Qué significa esto para la economía y los negocios en Ucrania?
La conclusión fáctica de las elecciones elimina el principal factor de incertidumbre que ha paralizado las decisiones económicas durante los últimos dos meses. El mundo empresarial, especialmente las empresas con intereses en el sector energético y agrícola, espera que las nuevas autoridades actúen con rapidez para formar gobierno y establecer un rumbo económico claro que disipe las dudas de los mercados internacionales. Las expectativas clave de la nueva administración son:
- Estabilidad política para la planificación a largo plazo.
- Un rumbo económico claro basado en los principios de mercado y la integración europea, muy mencionada en los programas electorales.
- Lucha contra la corrupción y la influencia oligárquica para nivelar el campo de juego competitivo.
- Restablecimiento del diálogo con las instituciones financieras internacionales y los inversores, que congelaron muchos proyectos durante la crisis.
La felicitación de la mayor autoridad municipal del país es una señal importante para el aparato burocrático sobre el inicio de una transición suave del poder.
¿Qué sigue? Una mirada a los próximos días
Esta noche a las 19:30, Víktor Yushchenko se dirigirá a la nación en la Plaza de la Independencia. Este discurso probablemente marcará el tono para el período previo a la inauguración oficial. La CEC, por su parte, aún no nombra una fecha exacta para el anuncio de los resultados definitivos, citando los plazos legales para presentar quejas. Sin embargo, el proceso técnico entra en su fase final. Para la comunidad empresarial, lo principal es que tras el anuncio de las cifras siga una etapa de reconciliación nacional, certeza legal y concentración en la agenda económica. El bando ganador debe ahora demostrar que puede gobernar no sólo las plazas públicas, sino también los complejos procesos económicos de un país que ha sufrido una grave crisis.
