Las autoridades y expertos ucranianos buscan un compromiso sobre uno de los requisitos más controvertidos del FMI: la introducción del IVA para los empresarios. En lugar de un umbral estricto de 1 millón de grivnas de ingresos anuales, se propone aumentarlo entre 2 y 3 veces para proteger a las pequeñas empresas y preservar la lógica del sistema tributario simplificado. Este paso podría ser clave para cumplir las condiciones del nuevo programa crediticio del Fondo, esencial para la estabilidad macroeconómica del país.

¿En qué consiste la propuesta?
El debate gira en torno a una cifra concreta. Como se informó anteriormente, el requisito actual del Fondo Monetario Internacional implica la introducción del IVA para los empresarios individuales (autónomos) cuyos ingresos anuales superen 1 millón de grivnas. Sin embargo, este límite ha generado críticas.
El director del Centro de Estrategias Económicas, Gleb Vyshlinsky, ha presentado una propuesta concreta, según informa RBC-Ucrania. El experto considera que el umbral de 1 millón de grivnas es demasiado bajo y propone elevarlo a 2-3 millones.
«El umbral no debe ser inferior a los ingresos mínimos de las microempresas del primer grupo, para no socavar la lógica misma del sistema simplificado»,
señaló Vyshlinsky.
¿Por qué precisamente 2-3 millones?
La propuesta del experto se basa en dos principios clave: proteger a las pequeñas empresas y minimizar los riesgos para el presupuesto. Por un lado, un umbral más alto preservaría las condiciones preferenciales para una parte significativa de los autónomos que operan al límite de la rentabilidad. Por otro lado, crea una barrera eficaz contra la evasión fiscal.
«Con tales ingresos, será bastante poco rentable y complicado dividir un negocio. Y si el umbral se fija más alto, por ejemplo, en 4 millones, los riesgos de división aumentarían»,
explicó Gleb Vyshlinsky.
Así pues, el umbral de 2-3 millones de grivnas parece un intento de encontrar un «término medio»: las empresas obtienen más margen de maniobra y el Estado consigue un mecanismo viable para administrar el IVA sin una fragmentación masiva de empresas.
Contexto de las negociaciones con el FMI
Esta propuesta no surge en el vacío. Como señalan los expertos, el cumplimiento de las condiciones previas, entre ellas la reforma fiscal de los autónomos, es una especie de «billete de entrada» para lanzar un nuevo programa a gran escala del FMI. Recordemos que en noviembre de 2025, Ucrania y el Fondo alcanzaron un acuerdo a nivel de técnicos sobre un programa Stand-By por valor de 8.200 millones de dólares (aproximadamente 295.000 millones de grivnas al tipo de cambio de enero de 2026*).
Sin embargo, como reconocen los funcionarios gubernamentales, Ucrania aún no ha confirmado su disposición a cumplir todas las condiciones, incluida la introducción del IVA para los autónomos. El ministro de Finanzas, Serhiy Marchenko, declaró anteriormente que se esperan cambios, pero no antes de 2027. La nueva propuesta de los expertos podría convertirse en la base de un compromiso negociador que satisfaga tanto al FMI como a las empresas ucranianas.
¿Qué significa esto para los empresarios?
- Para las microempresas (hasta 2-3 millones de grivnas de ingresos anuales): Alta probabilidad de mantener las condiciones actuales de funcionamiento bajo el sistema simplificado sin IVA.
- Para las empresas en crecimiento: Aparición de un período «tampón» más cómodo para escalar antes de pasar al régimen fiscal general.
- Para el mercado en su conjunto: Reducción de la percepción negativa de la reforma y minimización de los riesgos de división artificial de empresas, lo que favorecerá una competencia saludable.
Conclusión: una oportunidad para una decisión equilibrada
La iniciativa de elevar el umbral del IVA no es solo un ajuste técnico, sino un intento de encontrar un equilibrio políticamente y económicamente aceptable. Por un lado, Ucrania necesita urgentemente continuar la cooperación con el FMI para apoyar la estabilidad financiera en tiempos de guerra. Por otro lado, no se puede ignorar la vulnerabilidad del sector empresarial, clave para la recuperación económica.
La propuesta de 2-3 millones de grivnas parece un paso racional que podría aliviar la tensión en torno a este tema. Ahora la cuestión es si las autoridades ucranianas presionarán por esta opción en las negociaciones con el FMI y si podrá formar parte del paquete final de reformas. La respuesta determinará no solo el destino del programa crediticio, sino también la confianza de miles de empresarios ucranianos que esperan decisiones predecibles y equilibradas por parte de las autoridades.
*Tipo de cambio al 22.01.2026: ~1 USD ≈ 36.00 UAH. El cálculo del importe del programa del FMI en grivnas es aproximado.
