Tras 16 años de negociaciones, Ucrania es oficialmente, desde el 16 de mayo de 2008, miembro de pleno derecho de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Este acontecimiento clave cambiará para siempre las reglas del juego para las empresas ucranianas, abriéndoles los mercados globales, pero también exponiéndolas a una feroz competencia internacional dentro del país.
El director de la OMC, Pascal Lamy, recordó el 22 de abril que el protocolo de adhesión se había firmado en Ginebra el 5 de febrero. La parte ucraniana cumplió todos los procedimientos necesarios: la Rada Suprema ratificó el protocolo con una mayoría récord de 411 votos el 10 de abril, y el Presidente Víktor Yushchenko firmó la ley correspondiente el 16 de abril. A partir de este momento, Ucrania se convirtió en el miembro número 152 de esta influyente estructura internacional.
¿Quién gana? La opinión desde la Secretaría del Presidente
Las autoridades ucranianas intentan marcar un tono positivo. El subjefe de la Secretaría del Presidente, Andriy Honcharuk, señaló claramente tres grupos de beneficiarios en un comentario para la prensa:
- Los consumidores, que obtendrán acceso a bienes y servicios de mayor calidad y más diversos. «Esto dará a los ucranianos la posibilidad de una mayor elección», cree Honcharuk, según informa la publicación Liga.net.
- Los productores de bienes, para quienes se abre el acceso a los mercados mundiales en condiciones transparentes y predecibles.
- El Estado en su conjunto, que obtiene un mecanismo para proteger sus intereses económicos en la arena internacional y una señal para los inversores extranjeros.
«De la adhesión de Ucrania a la OMC se beneficiarán los consumidores, que obtendrán acceso a bienes y servicios de mayor calidad y surtido, los productores de bienes, para quienes se abre el acceso a los mercados mundiales, y el Estado en su conjunto»,
declaró Andriy Honcharuk.
No solo oportunidades, sino también desafíos: la adaptación será dolorosa
Sin embargo, detrás de las declaraciones optimistas se esconde una cruda realidad económica. Se ha encargado al gobierno que apruebe en un mes un plan de adaptación de la economía a las condiciones de la OMC. Esto significa que muchos sectores, que existieron durante décadas bajo la protección de altos aranceles de importación y apoyo estatal, tendrán que volverse competitivos rápidamente.

Pueden estar en peligro los productores agrícolas, determinadas ramas de la maquinaria y la industria ligera. Al mismo tiempo, los sectores orientados a la exportación tienen la oportunidad de dar un salto: la metalurgia, la industria química, el complejo agroindustrial (si se resuelven los problemas internos de calidad), así como el sector de las tecnologías de la información, que ya opera en el mercado global.
La «tarea» no está totalmente completada
Andriy Honcharuk llamó la atención sobre un matiz importante: para la plena integración en el sistema de la OMC, Ucrania debe aprobar próximamente otras 5 leyes en el marco de los compromisos adquiridos. Esto indica que el trabajo jurídico y normativo dista mucho de estar terminado. Las empresas deben prepararse para una continuación de la «fiebre legislativa».
¿Qué significa esto para el empresario ucraniano?
- Para los importadores: La reducción gradual de los aranceles abre el acceso a materias primas, componentes y productos más baratos.
- Para los exportadores: Se facilita el acceso a los mercados extranjeros y se reducen los riesgos de discriminación. Se pueden hacer planes a largo plazo.
- Para todos: Aumenta la importancia de la eficiencia, la innovación, la calidad y la reducción de costes. Habrá que competir, no con la fábrica de al lado, sino con las marcas mundiales.
La adhesión a la OMC no es una panacea instantánea para todos los problemas económicos, sino una poderosa herramienta y, al mismo tiempo, una prueba de madurez. Quienes estén dispuestos a cambiar e invertir en su desarrollo obtendrán una oportunidad histórica. Quienes esperaban una protección eterna del Estado podrían no resistir. El juego ha comenzado de verdad.
Para empresas españolas y latinoamericanas: La adhesión de Ucrania a la OMC simplifica las normas para la exportación de productos como vino, aceite de oliva o maquinaria agrícola al mercado ucraniano, y facilita la importación de cereales y metales, elementos clave para la seguridad alimentaria e industrial de la región.
