El clima inversor en Ucrania muestra una dinámica positiva. Esta valoración la realizó hoy Earl Gast, director de la misión regional de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Como impulsores clave del crecimiento, citó la privatización y la creación de nuevas empresas.
En una conferencia de prensa en Kyiv, Earl Gast, quien supervisa las actividades de USAID en Ucrania, Moldavia y Bielorrusia, hizo una declaración importante para la comunidad empresarial. En su opinión, las condiciones para hacer negocios y atraer capital extranjero en nuestro país están mejorando gradualmente.
Las cifras hablan por sí solas
El argumento más convincente a favor de esta tesis fueron los datos aportados por Gast. Resulta que solo en 2005, el volumen de inversión extranjera directa (IED) en la economía ucraniana se duplicó, superando el volumen total de inversiones realizadas durante todo el período desde la independencia hasta 2004 inclusive.
«Las principales concesiones para Ucrania son la privatización de instalaciones existentes y la creación de nuevas empresas»,
explicó el director de la misión de USAID. Esto indica que los inversores se sienten atraídos tanto por las oportunidades de compra de activos existentes como por el campo virgen («greenfield») para construir negocios desde cero.
«Con la ampliación de la Unión Europea, aquellas empresas que trabajaban en Europa Occidental se están trasladando gradualmente a Europa Oriental y Central, y Ucrania se considera un territorio para ubicar sus empresas»,
declaró Earl Gast.
Una tendencia geopolítica favorable para Ucrania
La intervención de Gast prestó especial atención a la tendencia macroeconómica. La ampliación de la Unión Europea hacia el este crea un impulso natural para la migración de capital y producción. Las empresas que buscan optimizar costes consideran lógicamente a Ucrania por su ventajosa ubicación geográfica, infraestructura desarrollada y mano de obra cualificada.
«Ucrania se considera un territorio para ubicar sus empresas»,
afirmó el representante de USAID. Esto es una referencia directa al potencial crecimiento del interés por parte de empresas manufactureras y logísticas.
Optimismo con matices: ¿qué hay detrás de la mejora del «clima»?
La valoración de USAID es sin duda una señal positiva para el exterior. Sin embargo, el empresariado y las autoridades ucranianas deben entender que una «mejora gradual» no es sinónimo de «condiciones ideales». Se trata más bien de un movimiento en la dirección correcta tras un largo estancamiento.

El boom inversor de 2005 estuvo ligado en gran medida a la estabilización política tras los acontecimientos de la «Revolución Naranja» y a la expectativa de reformas rápidas. Para mantener y multiplicar esta tendencia, es necesario abordar problemas sistémicos: fortalecer el Estado de derecho, combatir la corrupción y hacer que los sistemas fiscal y aduanero sean más transparentes y predecibles.
La ventana de oportunidad está abierta, pero puede cerrarse
La declaración de un alto representante estadounidense es un activo de marketing importante para Ucrania en el mapa inversor internacional. Confirma que el país deja de ser «terra incognita» para el capital serio.
Ahora lo principal es estar a la altura de estas expectativas. La mejora del «clima» debe estar respaldada por «condiciones meteorológicas» concretas para cada inversor: normas claras, protección de los derechos de propiedad y un diálogo eficaz entre empresa y Estado. Si esto no ocurre, la tendencia positiva actual podría resultar ser solo un «calentamiento» pasajero.
Para empresas españolas y latinoamericanas: La mejora del clima inversor en Ucrania abre nuevas perspectivas para la cooperación en sectores como la agroindustria, las energías renovables y la construcción de infraestructuras, aprovechando la posición estratégica de Ucrania como puente entre la UE y los mercados euroasiáticos.
